Un error arbitral privó de un punto al Albacete (1-0)

Francisco Gómez (Área 11)
-

Un gol de Pablo Infante al borde del descanso decidió un partido que pudo haber cambiado de signo si no se hubiese anulado un tanto legal de Rubén Cruz en los últimos minutos

Este gol de Rubén Cruz fue anulado por el colegiado. - Foto: Josema Moreno (masquealba.com)

El Albacete tampoco ganó esta vez en Ponferrada. Pero pudo por lo menos haber empatado si el colegiado no hubiera anulado un gol que pareció legal y que por lo menos dejó muchas dudas. Cuatro años después de jugar su último partido en lunes, el equipo de Sampedro se fue de vacío y sigue en la zona peligrosa de la clasificación con solo cinco puntos. Decidió un lanzamiento magistral de Infante al borde del descanso.
Comenzó gobernando el partido el Albacete, que tenía el balón en los primeros compases, pese a que la Ponferradina presionaba muy arriba y no le resultaba fácil al Alba mover el balón. Un disparo del inquieto y siempre incisivo Chumbi fue el primer aviso de un Albacete que no se dejó impresionar por el ambiente de El Toralín. Protestó después el equipo berciano unas supuestas manos de Gonzalo dentro del área que el árbitro no vio. Mediado el segundo tiempo, de nuevo Chumbi llevó el peligro a la portería de la Ponferradina, esta vez con un remate de cabeza que se fue por encima del larguero.
El primer remate de la Ponferradina no llegó hasta cumplida la media hora de juego, con un disparo de Acorán que no crearía peligro para Domínguez. La acción entonó a los locales, que tomaron impulso y se fueron para arriba en la recta final de este primer período, mientras que el Albacete mantenía el orden y extremaba sus precauciones defensivas.
Quedaban cuatro minutos para el descanso cuando en un forcejeo el codo de Alan Baró impactó en la cabeza de Chumbi, que tuvo que abandonar el terreno de juego para volver poco después con un aparatoso vendaje. Edu Ramos disparaba desviado a la derecha de Dinu en la que iba a ser la última oportunidad del equipo de Luis César Sampedro. Y cuando se llegaba al final de este primer período, se adelantaba la Ponferradina por mediación de Pablo Infante, que transformó magistralmente una falta al borde del área poniendo el balón en la escuadra donde no podía llegar Domínguez ni ningún otro portero.
Tras la reanudación, el Albacete salió decidido a empatar por la vía rápida y lo pudo hacer por medio de Indiano, cuyo remate fue desviado por Carpio en última instancia después de un desborde por la banda de Keko. Y prueba de que el Alba iba a por el partido fue la entrada de Rubén Cruz por Indiano, un movimiento claramente ofensivo y que además evitaba una posible segunda cartulina al centrocampista. Y acarició el gol el charrúa Jorge Díaz en una preciosa acción individual en la que después de deshacerse con calidad de su marcador remató demasiado alto. Pero la apuesta del Albacete tenía su riesgo y ese era la vulnerabilidad del sistema de contención, que era más laxo en la búsqueda del gol. Y la Ponferradina, que estaba atenta a esa situación, pudo sentenciar en una contra en la que Sobrino se plantó solo ante Domínguez pero el balón se le fue desviado. Lo pasaba mal el Alba cuando la Ponferradina llegaba a su área y Sobrino pudo hacer el segundo en una jugada en la que sorteó a dos defensores. Afortunadamente, remató sin puntería. Pero el mismo jugador lo intentó de nuevo con otro remate que se fue por centímetros.
Sampedro decidió quemar otro cartucho con la entrada de Samu por un desfondado Díaz. El canterano salía para fortalecer el centro del campo y dar más consistencia al equipo manchego. Poco después entraría Cidoncha por Chumbi lo que dejaba a Rubén Cruz como único punta. En ese momento hacía su primer cambio la Ponferradina para encarar la recta final en la que ambos equipos buscaban el gol, para sentenciar la Ponferradina, y para empatar el Alba. Estuvo cerca de hacerlo la Ponferradina en un remate del lateral Carpio, mientras que al Albacete le costaba llegar hasta el área de Dinu. Controlaban los bercianos en un tramo del juego en el que se habían bajado las revoluciones y el Albacete parecía confundido, por no decir espeso, sin ideas. Y además, los problemas seguían en el área propia ante la mayor decisión de una Ponferradina que se acercaba al segundo y que evitaba Gonzalo con un cruce providencial ante Pablo Infante. A los de Sampedro les podía la ansiedad y no encontraban espacio para el remate. Y cuando lo hizo, el árbitro invalidó un gol de cabeza de Rubén Cruz al señalar posición dudosa del andaluz que no pareció que lo fuera, privando de esta forma del empate al equipo manchego. Los últimos intentos del Albacete resultaron baldíos ante una Ponferradina que achicó balones sin complicarse la vida.