Fermín Bocos

CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


Vienen tiempos de crispación

19/10/2023

Cuando aquí y allá se escuchan voces de personas sensatas, alertando acerca del peligro de deslizamiento hacia un grado superior de crispación social como consecuencia de la tensión política, conviene escuchar y reflexionar. El último toque de atención lo ha dado Felipe González. Invitando a preservar la convivencia entre los españoles ha dicho que: "No hay que llevar la crispación de arriba abajo". No está solo en esa preocupación.

Aunque después de hablar de un "horizonte balcánico", como riesgo potencial en el límite de las de las exigencias de los separatistas, Alberto Núñez Feijóo ha matizado sus palabras, precisando que quería alertar acerca de la fragmentación territorial que nos podría devolver al mundo de las taifas, de sus palabras también se desprende la preocupación por la deriva que está siguiendo la política española lastrada por la necesidad de Pedro Sánchez de conseguir el apoyo de los partidos separatistas a su investidura. La amnistía y demás exigencias de Junts, el partido que dirige el prófugo Puigdemont, unidas a las de ERC que reclama la celebración de un referéndum "a la escocesa" sobre la independencia de Cataluña, están tensando mucho la cuerda.

Desde la misma noche del 23 J, el día en el que el PSOE perdió las elecciones pero, sumando los resultados obtenidos por los partidos minoritarios, Sánchez vislumbró que podía formar gobierno repitiendo la alianza Frankenstein, solo vive para culminar su objetivo. Para conseguir el apoyo de sus siete diputados le hemos visto refrendar el pacto político con los representantes de EH Bildu -herederos políticos del mundo etarra- exhibiendo una sonrisa que a muchos españoles les ha helado el corazón. También mantiene el acuerdo cerrado con la coalición Sumar, algunos de cuyos partidos, caso de Podemos, parece que han regresado a sus tiempos de agitación antisistema.

La reacción que provoca esta dinámica en el ecosistema de la derecha, con Vox lanzado por boca de sus dirigentes a predicciones apocalípticas, tampoco contribuye a serenar los ánimos ciudadanos. Sánchez está a punto de culminar su sudoku cediendo ante los separatistas en asuntos muy sensibles que dividen a la opinión publicada -una parte es muy crítica, la otra le apoya- pero ése debatir va calando en la opinión pública creando un estado incipiente de crispación que algunos momentos ya ha desembocado en manifestaciones en la calle. Si, como todo parece indicar, Sánchez lo consigue, tenemos por delante una legislatura que se presenta tan incierta como tensa. Un panorama ante el que la recomendación de Felipe González -"preservar la convivencia de los españoles"-, se presenta como una necesidad acuciante.