«Sufrí 'bullying' en el colegio y la danza me salvó»

Virgilio Liante
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«Ahí sigo en los tablaos de Sevilla y en 2021 estuve en Emiratos Árabes Unidos»

«Sufrí ‘bullying’ en el colegio y la danza me salvó»

El albacetense Rubén García comenzó sus estudios de danza en el Conservatorio Profesional de Danza José Antonio Ruiz recibiendo la titulación de Danza Española. A sus 18 años fue seleccionado para formar parte del Centro Andaluz de Danza donde ha podido perfeccionarse en danza española, durante dos años con maestros como: Rubén Olmo, Miguel Ángel Corbacho, Rocío Coral y Ana María Bueno. En 2018 entra a formar parte de la compañía de José Antonio Ruiz (ex-director del BNE Ballet Nacional de España y de la Compañía Andaluza de Danza) para la reposición de Picasso e Invocaciones Flamencas en Estambul.

¿Cómo fue su niñez?

Sinceramente fue difícil porque sufrí bullying en el colegio y la danza me salvó. La danza me ayudaba, porque una vez que estaba en el Conservatorio se me olvidaba todo. Los profesores me ayudaron y me apoyaron porque sabían de que lo pasaba mal y además yo padecía de TDH (Trastorno de Hiperactividad), y siempre he sido muy nervioso, no con maldad, pero muy nervioso. El baile me ayudaba a desfogar y luego llegar rendido a la cama.

¿Estuvo en Albacete?

Sí, estuve en el Conservatorio elemental los cuatro años y ya pasé al José Antonio Ruiz, de aquí de Albacete. Cuando me gradué entré al Centro Andaluz de Danza siendo el primer albacetense que entraba ahí, que es un centro de alto rendimiento, lo cuál es muy difícil porque sólo escogían a 20 ó 30 artistas de toda España. Eso fueron dos años y mientras lo estaba cursando José Antonio Ruiz volvió a reponer una compañía suya y me cogieron.

¿Hay mucho sacrificio en el mundo del flamenco?

Claro que sí, porque yo no he sabido lo que es beberme un cubata hasta los 19 años. Todos los cumpleaños de la gente del colegio me los perdía, aunque tampoco es que tuviera muchas amistades, porque tenía que ir al Conservatorio. Cuando acabé en el Centro Andaluz de Danza entonces me presenté a la Fundación de Cristina Jerez y me becaron porque conseguí el primer premio. Ahí sigo en los tablaos de Sevilla y en octubre y diciembre es de 2021 estuve bailando en la compañía de Laura de Los Ángeles en Bahreim (Emiratos Árabes) y en Antalya (Turquía).

¿Cuáles son los entresijos de un bailaor como usted?, supongo que se tendrá que mantener a raya con el tema de la nutrición y todo eso.

Ahora mismo no sigo un horario de clases de ballet, ahora tengo clases con un maestro, porque soy yo el que tengo que ocuparme de pagarme un estudio adecuado para ir cuando me llamen de cualquier tablao. Ahora, por ejemplo, que va a haber audiciones para el Ballet Flamenco de Andalucía ya me estoy preparando todos los días para ver si hay suerte.  

Es muy joven, tiene mucho mundo por delante.

Sí, tengo solamente 25 años  nada más y me fui de Albacete con 18 años sin tener ni idea de cocinar y sin embargo ahora, cocino que da gusto.

¿Qué transmite en escena?

Depende de cada palo que esté bailando, porque yo soy flamenco, pero también he estudiado danza española en el Conservatorio que es algo que nunca se olvida. A mí no se me ha olvidado tocar los palillos y si me tengo que poner unas zapatillas de ballet, lo hago. De hecho ahora para las audiciones del Ballet Flamenco empezamos directamente por ballet, esa es la primera prueba, porque aunque sea en Andalucía lo que no te van a decir de entrada es:«Venga tú, zapatea». Ahí tienes que llevar tus mallicas, tus giros, tus cosas y pa'lante.