Jesús Fuentes

ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


La Cátedra

12/01/2024

La Cátedra del Tajo es uno de los proyectos más útil y lúcido que se ha desarrollado en Toledo en los  años recientes. La colaboración de una institución privada, Fundación Soliss, con la Universidad de Castilla-La Mancha abre un camino a seguir y trasladar el modelo a otros ámbitos. Mediante sus estudios estamos acercándonos a los problemas científicos, o sea reales, del Tajo. Lo que ante veíamos, lo que percibíamos empieza a tener soporte técnico. Ya no son intuiciones, ni hechos sometidos a los juegos, siempre deformantes, de la política. No son caprichos de corte localista ni reivindicaciones catetas, como sugirió el actual alcalde de la ciudad, muy cosmopolita él. Venía de Seseña. Los datos empiezan a ser ciencia y resultan  difícilmente  refutables.
Sabemos   que el Tajo no es tratado como el río Duero o el río Ebro. El Tajo sufre presiones de todo tipo: de Madrid que reclama el agua para su abastecimiento sin que a cambio tenga ninguna obligación con el resto del río que pasa por Toledo; del propio Toledo que  se abastece y vierte sin controles al río, y tampoco tiene ninguna obligación con el estado del río; de La Mancha que busca el agua limpia para su uso tras la sobreexplotación de los acuíferos. Y lo último, la gran tragedia, que nadie ha estudiado aún en su dimensión económica: el trasvase de agua a Levante.
Un proyecto en su momento disparatado (¿quiénes se enriquecieron entonces y se enriquecen ahora con el agua?) se mantiene en  el tiempo con independencia  de los cambios que se hayan producido, de la carencia de lluvias y de los efectos del cambio climático. Lo que fue posible en  tiempos de silencio, se mantiene en el mismo silencio sin que sepamos qué economías y deseconomías se  dilucidan en este trasvase devastador. El profesor Bodoque en  recientes declaraciones a La Tribuna decía lo que todos decimos y los responsables políticos, no quieren ver, «que el Tajo es una alcantarilla a cielo abierto».
  Aquel hombre cosmopolita hoy gestiona una ciudad que en lugar de río tiene una cloaca. La Cátedra del Tajo tendrá que contarnos  las tramas dinerarias que dificultan disponer en Toledo de un río como el Duero o como el Ebro. Porque, al final, se trata de la pasta que unos ganan  y pierden otros.