Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


En defensa de Leguina

29/03/2024

Isabel Ayuso ha ofrecido a Joaquín Leguina que forme parte de la Cámara de Cuentas de la comunidad y de inmediato las descalificaciones políticas y personales han sido brutales.

A Leguina le expulsaron del Psoe porque no dudó en hacer públicas sus discrepancias con Pedro Sánchez, sus pactos con Podemos y los independentistas, y su empecinamiento en engañar sistemáticamente a quienes le habían dado su voto porque creían en su palabra. Leguina, como tantos otros, hicieron uso de su derecho a expresarse libremente, pero lo que tanto defiende el Psoe cuando se trata de uno de los suyos, no lo acepta cuando el que se expresa es crítico con el sanchismo. Leguina quedó fuera del Psoe, y además ha sido objeto de epítetos poco agradables. Contaba con ello.

En la comunidad de Madrid los diferentes presidentes pusieron siempre su empeño en mantener buenas relaciones con sus antecesores y sucesores, coinciden en actos institucionales, se tratan con cordialidad no fingida, y algunos de ellos son amigos personales pertenezcan a distintos partidos No sorprendió a quienes conocen ese clima, buen clima, que Ayuso ofreciera a Leguina un puesto en el consejo del Tribunal de Cuentas. Pero ha sido insoportable para Pedro Sánchez y los suyos, y la campaña contra él es de todos los colores.

Especialmente sorprende esa animadversión a que un ex cargo acepte un nuevo cargo cuando esa animadversión procede de un partido, de un gobierno que ha colocado a tal cantidad de maridos, mujeres, parejas, hijos, hermanos, sobrinos y amigos entrañables en puestos de responsabilidad con buenos salarios en entidades públicos, Ven la viga enel ojo ajeno pero no la viga en el propio, y lo hacen precisamente en días en los que aparecen casos que producen escándalo al comprobar la inmensidad de familiares y amigos que ocupan cargos gracias a relaciones con las altas esferas, no por méritos propios. Empezando por el master de Begoña Gómez en la Complutense exigía ser catedrático y no lo era , siguiendo por la dirección de Podemos -socio que fue de Sánchez- en donde es difícil encontrar a quien no sea pareja de otro miembro de esa misma dirección, siguiendo por los familiares de ministros y ministras que han encontrado acomodo en empresas públicas.

Ha ocurrido en otros gobiernos, pero nunca con tanta desfachatez, nunca a niveles tan exagerados -para bien- por la generosidad con la que gobierno y políticos actuales cuidan a sus allegados. Y nunca por el monto de los salarios que reciben los tocados por la varita mágica de la dadivosidad de quienes ostentan el poder.

De Joaquín Leguina, se coincida o no con su ideología, no se puede decir que no conozca a fondo todo lo que se cuece en Madrid, incluida sus cuentas y el control de esas cuentas. Y además, es importante señalarlo, tiene profesión propia, y a ella se ha dedicado cuando dejó la política activa. No como otros, sin oficio ni beneficio, capaces de cualquier cosa con tal de no perder su cargo.