Antonio García

Antonio García


Chrissie

03/06/2024

Murió hace unas semanas y solo unos pocos obituarios dieron cuenta de la noticia, que por otra parte tampoco hubieran llamado la atención de nadie de no haberles adjuntado la leyenda de que «ella fue la primera». En tiempos reivindicativos y de reescritura histórica, ello podría asociarse a que Susan Backlinie fue precursora de algo, una heroína feminista invisibilizada hasta hoy mismo, pero se trataba de otra cosa: ella fue la primera en sucumbir a las fauces del tiburón de Spielberg. Así se explica que la imagen elegida para ilustrar la noticia no fuera el retrato de la actriz, como es habitual en toda necrológica, sino una foto fija de la película, la más icónica de todas: el doliente busto de Chrissie mientras se somete al desguace de la bestia. Esos cinco minutos de horror le bastaron para entrar en la historia del cine. Quizá nos hemos precipitado algo en nombrarla actriz pues no lo fue en un sentido estricto: era lo que se conoce como stuntwoman, es decir dobladora de escenas violentas o comprometidas. Así que valdría decir que se dobló a sí misma. El éxito de Tiburón no le valió para hacerse un nombre (aunque Spielberg volvió a llamarla, esta vez con finalidad paródica) y sí para continuar siendo pasto de las alimañas. En El día de los animales ya salía vestida y tenía más líneas de diálogo, pero la despachaban en seguida los coyotes y los buitres. Se cumple en ella el precepto de que menos es más; si otras estrellas necesitan de largas carreras para hacerse recordar (y aun así se olvidan), Backlinie solo requirió de un chapuzón nocturno, unos cuantos zarandeos y unos aullidos de terror para hacerse inolvidable.

ARCHIVADO EN: Albacete, Cine