Óscar Dejuán

Óscar Dejuán


¿'Quo vadis', Europa?

15/04/2024

Esta semana el Pleno del Parlamento Europeo ha elevado el aborto a la categoría de derecho fundamental e instado a la Comisión y el Consejo que lo incluyan en la Carta Europea. Los votos a favor fueron 336; en contra, 163; abstenciones, 39. Es difícil que esta propuesta se haga realidad, pues para ello requeriría la aprobación de todos y cada uno de los países de la UE. Sí servirá para que los países donde el aborto ya está aprobado se apresuren a blindarlo ante futuras restricciones legislativas. Lo peor ya se ha hecho: banalizar el derecho a la vida, fundamento de los restantes derechos humanos. 
Sorprende (y duele) que Europa se jacte de constitucionalizar el derecho a eliminar la vida de un ser humano indefenso, acabar con el derecho de objeción de conciencia del médico y con la libertad de pensamiento y expresión los discrepantes. Sorprende que la UE no enfoque sus energías y recursos en ayudar a las mujeres, al nasciturus y al recién nacido. Quienes de verdad desean ayudar a la mujer han de estar dispuestos a adoptar el niño.  
Además de destruir los pilares de Europa (derecho a la vida, la igualdad entre nacidos y no nacidos y la libertad de objetar), la constitucionalización del aborto propina una patada en la boca a todos los médicos que desde el 500 a.C. hasta hoy han pronunciado el juramento hipocrático.  A saber: «… Jamás daré a nadie medicamento mortal por mucho que lo soliciten ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna». 
Quo vadis, Europa?