Juan L. Hernández Piqueras

Juan L. Hernández Piqueras


Colgado por los pies

14/12/2023

La trágica foto del deshonroso final de Mussolini, colgado por los pies en una plaza milanesa, se ha puesto de actualidad estos últimos días merced a la retórica agresiva de Abascal que suele utilizar con fluidez y que ha rescatado viejos tiempos de guerra, para pronosticarle a Sánchez parejo desenlace como dictador que es, según la derecha española. Un paso más en el desaforado duelo verbal que se ha declarado en la política nacional con peligrosa facilidad. La misma facilidad con la que Abascal utiliza el lenguaje para calificar de dictador o golpista al presidente del Gobierno español, falseando la Historia. Sánchez será buen o mal político, pero no un golpista o un dictador, tras asumir la Presidencia de un Gobierno y ser elegido por un Parlamento democrático después de unas elecciones absolutamente legales, al margen de que gusten más o menos los resultados de sus urnas.
Que históricamente los dictadores terminan así, colgados por los pies, no lo dirá el líder de Vox por Pinochet, ni por Franco, ni siquiera por Fidel Castro. Una vez más el concepto de Abascal sobre quienes son dictadores o sobre la propia Historia resulta muy subjetivo; aunque lo que Abascal pretende no es pedagogía histórica, no es tan pretencioso, trata simplemente seguir la escalada de la crispación y el insulto como herramienta habitual del momento político, tanto que hasta el moderado Feijóo ha sido moderadamente crítico con el disparate de Abascal. Se avisaba hace unos años, cuando Vox comenzaba a emerger, que blanquear o normalizar a la ultraderecha podía ser como usar gasolina para apagar el fuego y, en efecto, esto está que arde.